El día 20 a las 12 del mediodía se produjo un fuerte tornado en Villarrobledo que cruzó, de forma más intensa, por los barrios Juan Valero y San Antón. En concreto, el Colegio Público Virgen de la Caridad fue el punto donde ocurrieron los hechos más importantes, puesto que el tejado de este centro escolar cayó al patio.
Como alumno del IES Cencibel, situado frente al Colegio Virgen de la Caridad, tuve ocasión de ver toda la fatídica escena. Duró 5 segundos, fue como un abrir y cerrar de ojos, cuando empezó a diluviar… La tierra que arrastraba el viento y las gotas de agua me golpeaban la cara y pequeñas partículas diversas se me metían en los ojos, impidiendo mi visión.
El sonido de las chapas metálicas del tejado al caer fue ensordecedor, estoy seguro de que los vecinos de por aquella zona y los institutos cercanos escucharon como chocaron contra el suelo.
Todas las láminas de metal, aproximadamente 10 toneladas, se despegaron del edifico y planearon hasta caer, derribando las porterías, canastas, una valla y un árbol del colegio.
Los niños ya habían entrado a sus clases gracias a la milagrosa y acertada decisión que tomaron los profesores de suspender el recreo antes de tiempo.
Afortunadamente, no hubo heridos, solo daños materiales y un tremendo susto de los alumnos y sus padres, así como del resto de la comunidad escolar y los villarrobledenses.
Alberto y Cía.
Fotografías: Alberto

